Tecnologías de la Información y la Comunicación en la escuela
- Eliana Roussy

- 14 nov 2020
- 2 Min. de lectura

La vida cotidiana cambió por completo desde que comenzaron a integrarse las distintas tecnologías. Sin importar la edad, nivel socio-económico y cultural, estás tecnologías impactan a diario en la vida de cada persona.
A algunos adultos, se nos complica un poco el ir incorporándolas a la vida diaria, sobre todo en este contexto de pandemia en que debimos aprender de un momento a otro a pagar los impuestos, hacer algunas compras a través de internet; por poner solo un par de ejemplos.
En cambio, los niños, parecieran haber nacido con dicho conocimiento. Para ellos parec

e ser algo natural, tan natural como aprender a caminar y a hablar. Buscan información, juegan, ven videos, se conectan con sus amigos; mientras nosotros los observamos sorprendidos ya que, en lugar de enseñarles a ellos a utilizar la tecnología, son ellos quienes terminan enseñándonos a nosotros.
Por lo mencionado en el párrafo anterior, fue inevitable sumar las TICs a la educación. Lo cual implica todo un desafío para los docentes, debido a que tenemos que aprender a utilizar
las rápidamente para alcanzar el nivel de conocimientos de los alumnos y aplicarlas correctamente.
No solo los docentes debemos reacomodarnos a este nuevo mundo, sino también las escuelas y los gobiernos: capacitando al personal, incorporando la in

fraestructura de dispositivos, redes, etc. En una situación como la actual, en que las clases se dieron únicamente de forma virtual, se sintió la enorme brecha de recursos entre unas familias y otras, dejando en evidencia la necesidad de que el gobierno dote de recursos tecnológicos a los alumnos, quizás como en el Plan Conectar Igualdad que acercó a tantas familias a la tecnología.
En definitiva y como la mayoría de las cosas, la inco
rporación de las nuevas tecnologías tiene sus pros y sus contras. Pero hay algo que es indudable: llegaron para cambiar nuestras vidas e instalarse en ellas.



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